
PRESS PLAY
B i o g r a f í a
Corría el año de 1971 en Mazatlán, Sinaloa. En una calurosa mañana del día mas largo de ese año, Junio 20, hijo del Profesor Ávila y la Sra. Martha Del Real, nació Sergio Ávila. Primogénito del reciente matrimonio, prácticamente desde la cuna tuvo contacto con el mundo de la música, escuchando desde esa edad una amplia gama de géneros musicales: desde clásicos como Mozart, Bach, Beethoven y Tchaikovsky, hasta rock comercial como The Beatles, o experimental y progresivo como Pink Floyd y Chicago.
Desde sus primeros años en la escuela demostró su gusto por el arte, siendo en innumerables ocasiones partícipe en festivales, obras, musicales, concursos de pintura y demás manifestaciones.
DESCUBRIENDO LA MUSICA
Fue hasta su temprana juventud, y tras un período oscuro y difícil por el fallecimiento de su madre, que inicia su camino por el mundo de la música, siendo piezas clave el apoyo de su padre y la guía de su maestro de música, el cual marcaría de manera definitiva el rumbo de su vida: Nestor Landeros.
Nestor, amigo de su padre y maestro de Sergio en secundaria, lo alienta y conduce para que inicie de manera formal sus clases de música, siendo durante dos años, su actividad vespertina principal, sin dejar de tomar sus clases de la carrera de Informatica en las mañanas.
Durante ese tiempo, participó en diversos festivales y presentaciones culturales al lado de su maestro: Nestor en el piano y Sergio en el Sax, siendo una pareja bastante exitosa. Alterno a esto, empieza a ensayar y tocar con un grupo de música comercial versátil, el cual le proporciona durante ese tiempo, las herramientas necesarias para que desarrollara y perfeccionara su técnica.
TIEMPOS DE ROCK
Sin embargo, el ultimo año de su carrera lo aleja de sus clases y del grupo versátil, pero lo dirige hacia otro ambiente hasta ahora seductor para él: el rock. Es precisamente en 1989 que Sergio se une a su primera banda de rock, Hamlet, con el cual empieza a experimentar el gusto por viajar y sentir el aplauso de un publico más contemporáneo. Dos años después, junto con otros miembros de Hamlet, crea Hechos Raros, banda que lo llevó a viajar por Guadalajara, Los Cabos y California. Con éste grupo graba su primer disco de manera profesional y es grabado por la Disquera Fonovisa, la cual los lleva por diversos puntos de la Unión Americana en su gira de presentación. Ciudades como Miami, Chicago, Los Angeles, San Francisco, Austin, entre otros, son visitados por el grupo porteño.
Tras su desintegración, 6 años después, Sergio forma parte de diversos grupos: Los Deshechos Raros, La Fusión y el Equilibrio, para finalmente formar La Pata Salada, banda de rock con la que vuelve a visitar diversas ciudades de México, y con la que graba su segundo disco profesional: La Banda de los Monos Bichis, producido por Pepe Aguilar, y en el que sus habilidades musicales se potencían de manera exponencial, ya que no nada mas participa como saxofonista, sino también graba teclados, acordeón y coros.
Tras realizar temporadas en diversas e importantes ciudades, tales como Guadalajara, Ciudad de México, Los Cabos y Puerto Vallarta durante 6 años, se ve en la necesidad de separarse de la banda y regresar a su ciudad natal, Mazatlan.
UN NUEVO RUMBO
No obstante la añoranza de pertenecer a una agrupación, a finales del 2006 decide continuar su camino en el ámbito musical, pero con una nueva experiencia para él: una carrera solista.
Aunque ya habia incursionado ocasionalmente de forma individual en algunos proyectos, es hasta su llegada a Mazatlan que decide crear su propio proyecto, siendo ahora su motor, guia y apoyo su esposa Vania, la cual apuesta por la inovacion del proyecto y crean en tan solo un año un mercado cautivo y avido de degustar su musica.
Los atractivos del proyecto, el cual denomina “La Magia del Sax”, incluyen una selección minuciosa del repertorio y del sonido de las pistas de respaldo, una campaña permanente en medios de comunicación a traves de la televisora local y medios impresos, frecuentes presentaciones publicas gratuitas y sobre todo, y siendo lo más importante de todo, una calidad interpretativa donde sobresale el sentimiento impreso en cada nota de cada canción.
En poco tiempo se ha convertido en un invitado frecuente a los eventos más exclusivos de la ciudad, ya sean Bodas, Convenciones, Cocteles, Inaguraciones y donde sea que se requiera de la frescura de la música en vivo y la elegancia del saxofón.
Tras más de quince años de proyecto, se puede considerar feliz y agradecido, mas nunca satisfecho, ya que sabe que aún le quedan muchos planes y muchas ideas por implementar, siempre pensando en dar el mejor espectáculo posible para su público; y sabe muy bien que aún tiene mucha música que explorar, pero eso no le preocupa, ya que más de 30 años tocando el sax le han parecido un sueño nada más. Un sueño del que aún no tiene intenciones de despertar.


